Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Y tenías quince años
manos artistas
mensajeras del alma
dedos tallados
en la conciencia y el habla,
ojos grandes
dos lunas portadoras de alegrías
luces verdes a mis cambios
transparentes de verdades,
un tronco para crecer al cielo
y en sus ramales
las virtudes que me atrapan
y en sus raíces
la sabia de su fe
y al medio colindante
de su conjunto cuerpo
la llamarada
de un inquieto y enorme corazón,
motivo de lo mío en tu semblante
atracción de mis compases
un baño de sol.
Y tenías un mechón de colegiala pendiendo
colgaba una oración de los dos
y tenías tu traje de novia puesto
y todo el candor de una niña mujer
y tanto más
de lo que jamás pude imaginar
manos artistas
mensajeras del alma
dedos tallados
en la conciencia y el habla,
ojos grandes
dos lunas portadoras de alegrías
luces verdes a mis cambios
transparentes de verdades,
un tronco para crecer al cielo
y en sus ramales
las virtudes que me atrapan
y en sus raíces
la sabia de su fe
y al medio colindante
de su conjunto cuerpo
la llamarada
de un inquieto y enorme corazón,
motivo de lo mío en tu semblante
atracción de mis compases
un baño de sol.
Y tenías un mechón de colegiala pendiendo
colgaba una oración de los dos
y tenías tu traje de novia puesto
y todo el candor de una niña mujer
y tanto más
de lo que jamás pude imaginar