Gabriel
Poeta fiel al portal
Adormecidas tus manos
al letargo de la caricia
enmudeces solitaria
la rutina del dolor
cuantas lunas
derrochadas
usurparon
las invisibles lagrimas
Disimulando el dolor
de tu carne violentada
ahoga lánguidamente
tu grito emancipador
el miedo
te procura amnesia
soportando cotidiana
el infierno que vendrá
Se hace abstracto
el ruego oculto
ante la ceguera
de quienes ven,
pero silencian
y soportas
como estigmas
cada golpe,
cada día
Cuando adormeces
tus sueños,
-lo único no violado-
te devuelve
al grito abierto
suplicando no volver
de tu infinito vuelo
del que ángel te convierte
implorando esperanzada
el no despertar jamás.
Dedicado a todas aquellas mujeres que anónimamente y silenciadas, soportan estoicamente la diaria violencia familiar, en donde el miedo se hace cómplice, y nosotros sus secuaces...
al letargo de la caricia
enmudeces solitaria
la rutina del dolor
cuantas lunas
derrochadas
usurparon
las invisibles lagrimas
Disimulando el dolor
de tu carne violentada
ahoga lánguidamente
tu grito emancipador
el miedo
te procura amnesia
soportando cotidiana
el infierno que vendrá
Se hace abstracto
el ruego oculto
ante la ceguera
de quienes ven,
pero silencian
y soportas
como estigmas
cada golpe,
cada día
Cuando adormeces
tus sueños,
-lo único no violado-
te devuelve
al grito abierto
suplicando no volver
de tu infinito vuelo
del que ángel te convierte
implorando esperanzada
el no despertar jamás.
Dedicado a todas aquellas mujeres que anónimamente y silenciadas, soportan estoicamente la diaria violencia familiar, en donde el miedo se hace cómplice, y nosotros sus secuaces...