andreszorrilla
Poeta recién llegado
Mira
mira como mis ojos te rinden tributo al verte,
A ti, la mujer de rostro desconocido,
De cuerpo prófugo
la de sonrisa ajena,
Mira
mira como mis ojos te rinden tributo al verte,
Y pagan impuestos a tus besos, que andan en cartera,
Porque aun no han sido pagados,
Mira
mira como mis ojos se derrumban ante tu sombra que no es más que el horizonte,
Que a lo lejos dibuja las montañas, pero más que las montañas, pura soledad
Porque mi mirada se extravía, ya no mira lo esencial
Tan solo espera, y las miradas que esperan, dejan de ser miradas para convertirse en sueños
Pero no importa, seguiré mirando extraviadamente,
Tan solo un poco para no extraviar mi cuerpo,
Tomare café, para calmar la sed de tus labios ficticios,
Y jugare con el deshilache de mi camisa para hacer dormir mis dedos entre la fantasía
Mira
mira como mis ojos se derrumban, y espabilan con sombras,
Y entonces te empiezo llamar Laura, Carolina, Alejandra
y entonces te empiezo a nombrar mujer, hermosa, niña, muñeca
y entonces me doy cuenta que tan solo le pongo apodos a mi soledad
Y es que aun herido mi corazón, convaleciente, aun desea amar
Y precisamente te desea amar a ti, oh mujer de muchos apodos,
De muchas caras falsas, de intentos fallidos,
Oh mujer de muchos nombres
Mira
mira como sucumben mis ojos ante tus ojos,
Esos que son prestados, los de muchos colores, formas
Pero son hermosos ante mi soledad
Mira
mira como duermen mis ojos,
Mira
Como los parpados cómplices, acaecen para nublar la realidad
Mira
oh mujer nublada, mujer de muchas caras,
De muchas voces
Mira
mira, como muero y envejezco,
Amándote pero siempre apodándote,
Como aquel que odio su nombre,
O como aquel que con confianza apoda su amigo,
Pero sigues siendo
Soledad
mi soledad