Mask
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mujer del río.
Montañas y laberintos
rodeados por mis sueños,
llegaste a la penumbra reciclada
de mis lamentos,
enamorado, amoratado, y olvidado;
dejaste que viera tu silueta,
mujer del río, mujer de deseos;
Cabalgas sobre los valles del campo,
junto a la brisa, tu compañera,
deprisa me envuelves con tu poesía,
yo te miro desde lejos.
Desnuda en aguas de cordillera,
aguas que te abrazan con mis labios.
Montañas, naturaleza,
Bendita tierra,
Donde nacen, mis latidos,
Nacen sueños.
Nacen ilusiones.
Alma de mujer, dulce, apasionada,
espíritu libre, enamorada de la vida,
enamorada de mis tierras;
Cabalgo entre valles y tierras cultivadas,
cultivadas por muchos corazones,
que le dan su entrega.
Aguas de cordilleras dices vos,
ellas acarician, las siembras,
son rocíos, cada gota de agua es vida.
Tu espíritu indomable,
que el viento amolda a tus encantos,
mujer de aguas enamoradas,
juntos sueltan tus cabellos dorados.
Aroma a campo y tierra fértil
como tus besos míos;
Espíritu de mujer indomable,
desnuda vas por ese río interminable,
yo solo te miro de mis montañas,
tus caudales, tu sonrisa mi bendita naturaleza,
desnuda y libre eres.
Verte allí es perderse.
Río dulce, aguas heladas,
que cuando me sumerjo en ellas,
son como caricias en mi piel;
Bendicen mi alma,
bendicen mi respirar,
mis latidos, mis sentimientos,
mis sueños, por soñar lo bueno de la vida.
Estar sumergida en aguas cristalinas,
es perderse.
Mask y Anayss
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