jerico arlequin
Poeta recién llegado
Y así sucede
No hay nada atrás,
Solo lo que queda es silencio.
quedan varias perdidas seguidas de el dolor,
El mundo era ella,
Una forma de luz terrenal
Sin embargo solo para mi,
Era mi convincente corazón,
Dentro de mi pecho.
Sin embarco en este día y en aquel lugar,
Rompí mi orgullo y así su dulce corazón.
Hoy vago através de esta oscura carretera,
Hoy me arrastro através de la maleza,
Sin rumbo alguno.
Hoy me arrastro através de este pueblo,
Y su imagen sigue grabada en mi mente,
Hoy arden sus lagrimas y recorren mi corazón haciéndolo latir rápidamente,
Aquí soy hombre,
Y beso mi anhelo despierto.
Aquí soy ajeno,
A pesar del miedo que siento por la oscuridad de el camino
Sin embargo muy profunda.
Profunda como el anhelo,
Allí se esconde, su vida delante del mundo,
Débil tiembla por el frío de la soledad.
Y su mano manchada de sangre y mutilado esta su cuerpo,
Por falta de amor.
Un día camino sobre su propia luz,
Y ella brilla,
Esta tendida allí abajo y sin embargo la escucho gritar,
¡Y ella grita¡
Quebrantada y golpeada, se burla de ella todo el mundo.
Hoy se escupe y se tiende en su sangre,
Por el borde de el foso la espera la muerte,
Se envuelve en sangre y deshonra,
Y la escucho gritar,
¡como grita¡
Una ves estuve en el valle de la muerte,
Una ves mas en ese desfiladero donde te busco.
Busco esa hermosura que una ves perdí.
Pero veo que te escondes.
Ella apenas se atreve a mirarme,
Pero no se atreve a tocarme piel a piel.
Y sujeto a la mano de la muerte,
me atrevo a ir mas allá en busca de ella
y solo mi corazón me dirige por esta oscuridad.
Por fin te encuentro
Y me diste el ultimo beso
Y fue la recompensa de mi alma por el corazón que me a guiado.
Y las caricias hallaron el momento perfecto para encontrarse,
Y sentir tu cuerpo junto al mío
Y hay fue donde me di cuenta que eres y serás mi único amor.
Jerico arlequin