Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
no hubieses podido menos que ser una mujer poema
pues en tu andar delatabas gentileza,
y al recorrer los salones con tu modo ensoñado,
captabas el todo con sutileza,
eras dama sin premuras destilando tu tibieza,
andariega de muchas orillas fuiste de gran
belleza, con el aura de resplandor instándote
al esplendor de la maternidad mucho antes de
ser triunfante pudiste soportar las miradas aviesas.
Pudiste hallar el triunfo pero con certero donaire
mantuviste la mirada en la vía piadosa del
anacoreta,
por eso nunca extraviaste el timón y aceptaste
para siempre el vaivén de tu existencia,
aceptaste el castigo que la vida conlleva,
aceptaste las inclemencias, las pérdidas
fatales y en las desiguales instancias del amor,
aceptaste el perdón sin negarte a ser poeta,
aceptaste " los recuerdos como la piel de un marinero
triste" y " las memorias que van buscando a Dios"
también " convertido en un recuerdo..."
pues en tu andar delatabas gentileza,
y al recorrer los salones con tu modo ensoñado,
captabas el todo con sutileza,
eras dama sin premuras destilando tu tibieza,
andariega de muchas orillas fuiste de gran
belleza, con el aura de resplandor instándote
al esplendor de la maternidad mucho antes de
ser triunfante pudiste soportar las miradas aviesas.
Pudiste hallar el triunfo pero con certero donaire
mantuviste la mirada en la vía piadosa del
anacoreta,
por eso nunca extraviaste el timón y aceptaste
para siempre el vaivén de tu existencia,
aceptaste el castigo que la vida conlleva,
aceptaste las inclemencias, las pérdidas
fatales y en las desiguales instancias del amor,
aceptaste el perdón sin negarte a ser poeta,
aceptaste " los recuerdos como la piel de un marinero
triste" y " las memorias que van buscando a Dios"
también " convertido en un recuerdo..."
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