Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo te pido que vueles,
expande tus alas,
los vientos de mi amor de isla
te llevarán más alta que las cordilleras.
Esperando el día alucinógeno de tus labios.
Cuando cierres tus ojos de hada argentina
y entregues el beso aprisionado,
la explosiva lengua de fuego,
que reservas en tu boca.
Te pido que vueles,
que subas hasta las nubes,
pedazos de algodón
donde la magia trastoca la vida,
para ser lluvia,
para ser río,
para ser mar...
Yo espero el locuaz líquido de tu amor,
mujer y el mar,
alucinada hermosura, como una fuente
que perfila el sonido calmando los nervios.
El beso aprisionado,
para el amante inesperado,
el soñado amante en las noches de angustias...
Mujer y el mar...
Un beso eterno,
y yo, simplemente, la arena creando tu forma...