demiannatura
Poeta recién llegado
La belleza se plasma afortunadamente en la mujer,
que por si misma son lo más hermoso,
lo que nos hace existir en esta vida.
Nos robamos un poco de su beldad,
nos convertimos en zalameros para poder conquistar
una pequeña parte de su universo.
No sabemos si somos lo perfecto para ellas,
pero conocemos que ambos somos indispensables
para sobrevivir en este espacio tan pequeño que se llama vida.
Tal vez sea la necesidad imperiosa de vivir en su babel,
para formar junto con ustedes un solo ser,
para poder conocer sus entrañas.
Explicar cada uno de sus instintos,
cada uno de sus sentimientos,
necesitariamos toda la vida para entenderlos.
Sin dudar, exquisita es su belleza,
porque se dibuja en matices, en colores santos
que nos deslumbran y que nos cegan.
Podemos admirar el azul, el café, el verde,
los múltiples colores de las membranas de sus ojos
que nos permiten observar su reflejo lindo.
Que hay dentro y fuera de su naturaleza misma,
que hay en sus años, en las huellas del tiempo sobre ustedes,
que hay, que nos hacen caer rendidos a sus pies.
que por si misma son lo más hermoso,
lo que nos hace existir en esta vida.
Nos robamos un poco de su beldad,
nos convertimos en zalameros para poder conquistar
una pequeña parte de su universo.
No sabemos si somos lo perfecto para ellas,
pero conocemos que ambos somos indispensables
para sobrevivir en este espacio tan pequeño que se llama vida.
Tal vez sea la necesidad imperiosa de vivir en su babel,
para formar junto con ustedes un solo ser,
para poder conocer sus entrañas.
Explicar cada uno de sus instintos,
cada uno de sus sentimientos,
necesitariamos toda la vida para entenderlos.
Sin dudar, exquisita es su belleza,
porque se dibuja en matices, en colores santos
que nos deslumbran y que nos cegan.
Podemos admirar el azul, el café, el verde,
los múltiples colores de las membranas de sus ojos
que nos permiten observar su reflejo lindo.
Que hay dentro y fuera de su naturaleza misma,
que hay en sus años, en las huellas del tiempo sobre ustedes,
que hay, que nos hacen caer rendidos a sus pies.