cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres campo minado de mariposas ciegas
cuando soltando su lengua florecen las hadas
con caricias disfrazadas brotan eternas
las perpetuas madrugadas.
Eres carne y eres flor abriendo tus piernas
al amor eterno de un fiel amante
compañero incesante de interminadas faenas
largos placeres en tu sentir dominante.
Eres cual noche buena, con tu aroma de flor
que condena y es tu cuerpo la savia, con lo que quisiera
nutrir mis venas, para vivir por siempre bajo
tu higuera, enterrado en tu arena.
Eres mujer de Marte, la sabiduría con melena
y un cuerpo que embelesa la eterna llama de un placer
salvaje; cantas, lloras y haces rueda
para que el mundo te vea, y estas presente pues
eres y serás la llave.
Más no solo eres deseo, cuerpo y sexo delirante
también eres la historia incansable,
la esposa y la madre subyugada de culturas ignorantes;
la amiga que es ternura cuando el mundo llora
sus guerras incontables.
Eres la socia a mis felicidades, un ser de belleza incalculable
con vestido y labios rojos, la amiga cuando triste me acongojo
y con penas que a solas lloro,
eres la mujer la que alivia todos mis males.
cuando soltando su lengua florecen las hadas
con caricias disfrazadas brotan eternas
las perpetuas madrugadas.
Eres carne y eres flor abriendo tus piernas
al amor eterno de un fiel amante
compañero incesante de interminadas faenas
largos placeres en tu sentir dominante.
Eres cual noche buena, con tu aroma de flor
que condena y es tu cuerpo la savia, con lo que quisiera
nutrir mis venas, para vivir por siempre bajo
tu higuera, enterrado en tu arena.
Eres mujer de Marte, la sabiduría con melena
y un cuerpo que embelesa la eterna llama de un placer
salvaje; cantas, lloras y haces rueda
para que el mundo te vea, y estas presente pues
eres y serás la llave.
Más no solo eres deseo, cuerpo y sexo delirante
también eres la historia incansable,
la esposa y la madre subyugada de culturas ignorantes;
la amiga que es ternura cuando el mundo llora
sus guerras incontables.
Eres la socia a mis felicidades, un ser de belleza incalculable
con vestido y labios rojos, la amiga cuando triste me acongojo
y con penas que a solas lloro,
eres la mujer la que alivia todos mis males.