Kevin Peralta
Poeta recién llegado
De rígida crisálida a bella mariposa
así de Adán el alma fue en el verde jardín
cuando se su costilla por condición piadosa
Dios sacó un perfumado y argentino jazmín.
¡Oh mujer! eres blanca flor, delicada rosa,
eres la melodía de un mágico violín,
de verano el ocaso y de invierno el alba hermosa,
de la luna la luz que brillando está sin fin.
Eres causa de amor en la blanca primavera,
de estrellas un millón del espacio sideral,
oportuno motivo de rimas lisonjeras,
en el rostro la brisa cándida y estival.
Bien lo dijo Darío con sus voces sinceras:
¡Mujer, eterno estío, primavera inmortal!
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