adelson
Poeta recién llegado
Era una tarde soleada en este pueblo perdido de la ciudad, cuando en una calle vi a aquella mujer de piel morena y pelo liso. Su cuerpo estaba bañado en sudor, sudor que obtenía realizando el trabajo que debiera hacer un hombre: ella sacaba tierra con una pala y se lo daba a su hija que estaba al lado. ¡Con qué entusiasmo lo hacía!, ya que con ese trabajo estaba sacando a su hija adelante. Sorprendido de aquella mujer dije: "a veces buscamos mujeres con cuerpo de princesa y belleza de reina, pero nos olvidamos de esas mujeres que no tienen un cuerpo espléndido ni un rostro maravilloso, sin embargo, tienen esa valentía de salir adelante con su esfuerzo y luchar para sacar a su familia adelante, porque comprenden que la belleza no lo es todo." Nunca olvidaré a aquella mujer luchadora que me cautivó a primera vista...