MUJERES DE BANDERA
Para ti nunca fui más que un resquicio
del mármol más barato. Esculpiste en él,
un cuerpo de mujer a tu antojo,
en el que nunca viste más que piedra
y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.
Jamás imaginaste que un día
enarbolaría una bandera como hiciera
aquella mujer protagonista en el cuadro de
la toma de la Bastilla.
Siempre olvidaste que hay
mujeres con mayúsculas,
como Cleopatra, Juana de Arco
Frida Kahlo, Eva Perón, Coco Chanel
Valentina Tereshkova y Marie Curie.
O como Grace Kelly , la madre Teresa
y Lady Di y otras muchas mujeres poderosas
y tantas y tantas mujeres que lucharon
por sobrevivir y se quedaron, como yo,
en el silencio sonoro del anonimato.
Hoy, estoy en un parque donde sufro
aún con la resiliencia de otros años,
los rigores del frío en el otoño.
Pero, de todo, lo que más me duele,
ha sido pensar que nadie
se acordara de mi nombre, Sofía,
inscrito en una placa marmórea que
tú, tallaste con particular esmero.
Para ti nunca fui más que un resquicio
del mármol más barato. Esculpiste en él,
un cuerpo de mujer a tu antojo,
en el que nunca viste más que piedra
y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.
Jamás imaginaste que un día
enarbolaría una bandera como hiciera
aquella mujer protagonista en el cuadro de
la toma de la Bastilla.
Siempre olvidaste que hay
mujeres con mayúsculas,
como Cleopatra, Juana de Arco
Frida Kahlo, Eva Perón, Coco Chanel
Valentina Tereshkova y Marie Curie.
O como Grace Kelly , la madre Teresa
y Lady Di y otras muchas mujeres poderosas
y tantas y tantas mujeres que lucharon
por sobrevivir y se quedaron, como yo,
en el silencio sonoro del anonimato.
Hoy, estoy en un parque donde sufro
aún con la resiliencia de otros años,
los rigores del frío en el otoño.
Pero, de todo, lo que más me duele,
ha sido pensar que nadie
se acordara de mi nombre, Sofía,
inscrito en una placa marmórea que
tú, tallaste con particular esmero.