jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
al colgarse de una viga en la cocina de su casa
mi compadre pancho propició varias cosas:
que carmela quedara viuda a los 24
que su pequeño hijo quedara huérfano de padre a los 2 años
que aquella noche me llamaran por teléfono
yo me hallaba bebiendo cerveza y masturbándome
con la mano libre agarré el teléfono
era la voz de carmela
¡villa, acabo de encontrar a pancho ahorcado en la cocina!
interrumpí mi masturbación
carmela me pidió que fuera a su casa
vivían cerca de allí
colgué el teléfono y me empiné la lata de cerveza
salté de la cama y me vestí a medio masturbar
abrí la puerta que daba a la calle y salí
hacía frío y llovía a cántaros
caminé de prisa sobre los adoquines encharcados
corté en diagonal por el atrio de la iglesia
las gárgolas del campanario me lanzaron una mirada de soslayo
allá va ese hijo de puta a medio masturbar
carmela me recibió en la puerta
-las uñas de sus manos esmaltadas de un tinte fucsia-
llevaba un vestido strapless floreado de falda ancha
la abracé a medio masturbar
su cabello olía a viudez recién estrenada
-¿qué putas habré querido decir con eso?-
deshice el abrazo a medias dejando caer mis brazos
sentí sus nalgas duras debajo de la tela del vestido
pancho estaba muerto en la cocina
el niño dormía en la habitación al fondo
carmela me cogió una mano y me llevó a su cuarto
la lluvia no paraba de caer
de vez en cuando se oía un trueno a lo lejos
más tarde fui a la cocina a buscar cerveza
pancho colgaba con la lengua de fuera
me miró con sus ojos brutalmente abiertos
abrí una lata de cerveza y me la tomé de un trago
miré a pancho con tristeza
"ya sé por qué te colgaste, cabrón"
cogí un cuchillo y corté la cuerda
lo dejé sentado en el piso recargado en la pared
volví a mi casa y me quité la ropa
me metí en la cama y terminé de masturbarme
me dormí y no soñé con nada
para variar