rafael prado
Poeta recién llegado
Quisiera no levantarme, quedar tendido en este campo,
en este mundo de dolor y angustia de despedida.
Me levanto, camino, te veo en la distancia.
Ándate mulenta, márchate de mi campo,
recoje el mal disperso en las enjalmas.
No pares, no mires el regreso, solo mira la distancia
perdona este cuerpo cansado , fatigado y malgastado.
Úndete en el infierno de tu mente.
Déjame alejarme en la bondad de estos zapatos viejos,
aquellos que me llevaron a tu lado y que ahora nos separan.
No hay vino, no hay caballo ni hay riqueza,
solo estos zapatos que aun siento,
y valen mas que ese recuerdo amargo.
No toques mas esta lapida y no remuevas mas estas malditas piedras.
en este mundo de dolor y angustia de despedida.
Me levanto, camino, te veo en la distancia.
Ándate mulenta, márchate de mi campo,
recoje el mal disperso en las enjalmas.
No pares, no mires el regreso, solo mira la distancia
perdona este cuerpo cansado , fatigado y malgastado.
Úndete en el infierno de tu mente.
Déjame alejarme en la bondad de estos zapatos viejos,
aquellos que me llevaron a tu lado y que ahora nos separan.
No hay vino, no hay caballo ni hay riqueza,
solo estos zapatos que aun siento,
y valen mas que ese recuerdo amargo.
No toques mas esta lapida y no remuevas mas estas malditas piedras.
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