BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Derrota transitable
por barcos encallados
en nombres que imprimen
su sedal de muerte, su cebo
equidistante, remarcado
e infalible. Presa del asco,
por la vida, voy. Tirado al magma
sin premio, donde todos los deslices
son probables, yo, aglutinación
sin nombre, nacimiento ahorcado.
Me gusta que condecoren al agente
vilipendiado, al sueño del cobarde,
al taxidermista de las flores.
En fin, a todos esos números sin protesta
ni manifestación.
Vivo donde los sueños se hacen más pesados
donde las lagunas admiten prosaicos rumbos,
y donde el pez muerde el fin del mundo sin rutina.
Duermo en la condensación del año
en los postigos cerrados como cal de un crematorio.
Me van matando los que se ríen
yo, dejo el corazón en la puerta de visita.
Todo el crimen me ha venido a buscar
y yo le he cerrado a cal y canto la puerta.
Todo el crimen de este mundo me ha explotado
en las manos,
y su sangre dinamita los columpios.
©
por barcos encallados
en nombres que imprimen
su sedal de muerte, su cebo
equidistante, remarcado
e infalible. Presa del asco,
por la vida, voy. Tirado al magma
sin premio, donde todos los deslices
son probables, yo, aglutinación
sin nombre, nacimiento ahorcado.
Me gusta que condecoren al agente
vilipendiado, al sueño del cobarde,
al taxidermista de las flores.
En fin, a todos esos números sin protesta
ni manifestación.
Vivo donde los sueños se hacen más pesados
donde las lagunas admiten prosaicos rumbos,
y donde el pez muerde el fin del mundo sin rutina.
Duermo en la condensación del año
en los postigos cerrados como cal de un crematorio.
Me van matando los que se ríen
yo, dejo el corazón en la puerta de visita.
Todo el crimen me ha venido a buscar
y yo le he cerrado a cal y canto la puerta.
Todo el crimen de este mundo me ha explotado
en las manos,
y su sangre dinamita los columpios.
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