Cesia solan
Poeta recién llegado
Entre versos cortantes mi alma se desangra en dolor y desesperación, la sangre que persiste entre las sombras de los inocentes, mi cuerpo que se distorsiona entre el mundo caótico y la luz que desaparece entre los ojos de los ciegos.
En el espacio perturbado de tantos humanos corrompidos por la verdad, ya no queda vida que sea cuerda, solo quedan lágrimas de desesperanza y llamados a ese llamado "dios", todo cae de color carmesí, los ojos vendados y las manos atadas, y todos ciegos al rogar por no creer la verdad.
Implorando ante aquel ser superior un perdón y liberación antes que sus cabezas corran entre la tierra húmeda e infértil, entre el cuerpo y la ironía de los pecadores, entre sus mentes destruidas y sus palabras sin valor.
La tempestad que devasto con la vida, cayó por las verdades, entre tanta mugre se ocultaron ahora ya no serán perdonados, solo son humanos inservibles ante los ojos del señor, son basura que aborrece, ahora nada hay, ni siquiera un principio ni un final, solo la destrucción mundial de aquel hogar llamado tierra.
En el espacio perturbado de tantos humanos corrompidos por la verdad, ya no queda vida que sea cuerda, solo quedan lágrimas de desesperanza y llamados a ese llamado "dios", todo cae de color carmesí, los ojos vendados y las manos atadas, y todos ciegos al rogar por no creer la verdad.
Implorando ante aquel ser superior un perdón y liberación antes que sus cabezas corran entre la tierra húmeda e infértil, entre el cuerpo y la ironía de los pecadores, entre sus mentes destruidas y sus palabras sin valor.
La tempestad que devasto con la vida, cayó por las verdades, entre tanta mugre se ocultaron ahora ya no serán perdonados, solo son humanos inservibles ante los ojos del señor, son basura que aborrece, ahora nada hay, ni siquiera un principio ni un final, solo la destrucción mundial de aquel hogar llamado tierra.