Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Tenemos nuestro miedo
y nuestros espejos,
comida en la mesa
y las manos ocupadas.
Somos felices
con nuestro pedazo de mierda
con nuestro pequeño,
gran pedazo de mierda.
Tenemos el brillo de las pantallas
y el bullicio en los oídos,
nuestras escuelas
y nuestras iglesias;
nuestras madres
y nuestras putas.
Bebemos el veneno
hasta la última gota
volviendo siempre
a nuestro vomito
revolcándonos en nuestra mierda,
felices en nuestra mierda.
Vida.
Mundo.
Mundo inmundo.
Inmundo mundo.
Nuestro pedazo de estiércol
nuestro
nuestro
nuestro
mío
tuyo
propio
Basura privatizada.
Tenemos mil poetas muertos
y muy pocas palabras.
Cien millones de canciones
y tanto silencio.
Una conciencia rota
guardada en el último cajón.
Y nos sentamos sobre nuestras heces
haciendo círculos en el cieno,
felizmente benditos,
felizmente ciegos
devorando nuestra mierda,
pero siempre muriendo de hambre.
y nuestros espejos,
comida en la mesa
y las manos ocupadas.
Somos felices
con nuestro pedazo de mierda
con nuestro pequeño,
gran pedazo de mierda.
Tenemos el brillo de las pantallas
y el bullicio en los oídos,
nuestras escuelas
y nuestras iglesias;
nuestras madres
y nuestras putas.
Bebemos el veneno
hasta la última gota
volviendo siempre
a nuestro vomito
revolcándonos en nuestra mierda,
felices en nuestra mierda.
Vida.
Mundo.
Mundo inmundo.
Inmundo mundo.
Nuestro pedazo de estiércol
nuestro
nuestro
nuestro
mío
tuyo
propio
Basura privatizada.
Tenemos mil poetas muertos
y muy pocas palabras.
Cien millones de canciones
y tanto silencio.
Una conciencia rota
guardada en el último cajón.
Y nos sentamos sobre nuestras heces
haciendo círculos en el cieno,
felizmente benditos,
felizmente ciegos
devorando nuestra mierda,
pero siempre muriendo de hambre.