En mi mundo perfecto
tus manos de fuego no tocan mi orgullo
mi sonrisa muda no se esconde en tu niebla,
no me opacas, no te escucho.
Mi mundo perfecto es tu interior,
suave y cálido
como ver caer el atardecer.
¿Pero quien puede con tu piel de piedra?
si estoy perdiendo las lagrimas
y se me esta secando la razón.
Concédeme una mirada tuya a mi infinito
que mi alma despechada se golpea contra tu pecho,
es que se me ha hecho mas sencillo
atrapar las estrellas con las manos
que dedicarte un soneto al oído.
No se si alguien te habrá dicho,
que la frialdad y el amor no tienen cavidad en un mismo cuerpo...
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