Mica Kuudere
Poeta recién llegado
Y era él...
quien te debía cuidar,
el primero en lastimarte sin piedad.
Lo viste como una complicidad,
un juego entre los dos,
algo que debías callar.
El monstruo silencia tu voz,
calla tu verdad,
mientras poco a poco te roba la felicidad.
La inocencia se esparce,
se aleja como el polvo en el aire,
noche tras noche se aleja más,
y tal vez nunca la puedas recuperar...
Y fue por él, que conociste el dolor,
fue tu propio padre
quien la alegría te arrebató...
quien te debía cuidar,
el primero en lastimarte sin piedad.
Lo viste como una complicidad,
un juego entre los dos,
algo que debías callar.
El monstruo silencia tu voz,
calla tu verdad,
mientras poco a poco te roba la felicidad.
La inocencia se esparce,
se aleja como el polvo en el aire,
noche tras noche se aleja más,
y tal vez nunca la puedas recuperar...
Y fue por él, que conociste el dolor,
fue tu propio padre
quien la alegría te arrebató...