Tamya
Poeta recién llegado
La dulce muñequita quiere dormir temprano
su dueño la cuidaba en constantes momentos
estaba tan bonita con tan lindos cuidados
que se iba acostumbrando a estar como en el cielo
La muñequita dulce se levantó aquel día
como tierna princesa abrazaría a su dueño
limpió su vestidito de porcelana fina
y mientras lo esperaba recordaba sus sueños
Pasaron ya las horas y él no aparecía
será que se ha olvidado de ir pronto por ella
la dulce muñequita muy triste estaría
esperando el abrazo que guardaba entre estrellas
Pasaron varios días, lo seguía esperando
los sueños se terminan, no duerme desde entonces
sus lágrimas caían estaba agonizando
y entre suspiros muertos se acababan las noches
Un día un poco incierto, que el sol no aparecía
sus ojos dibujados, se llenaron de sueños
llegaba ya su dueño con cruel alevosía
le brindo sus cuidados y la abrazo de nuevo
Sus pensamientos dulces llegan a su cabeza
estaba muy contenta lograba perdonarlo
entre su frágil risa quedaba la certeza
de sentirse princesa tan solo con mirarlo
La colocó de nuevo en un rincón vacío
de pronto y sin motivo su dueño se alejaba
su corazón marchito no soporto el olvido
con lágrimas vivientes la vida se arrancaba
Su cuerpo era frágil y lento se caía
su vestidito blanco pronto se destrozaba
su rostro delicado de porcelana fina
borraba las heridas en cuanto se quebraba
El suelo fue testigo de aquel dolor inmenso
y se perdió el silencio en medio del suicidio
cómo calmar las penas que al dueño acogieron
al ver a su princesa sumida en olvido
Lamentos ya no alcanzan al ver que la perdía
ella ya no volvía, ya se ha desvanecido
el llanto era poco, disculpas no servían
y un sueño destrozado descansa en el olvido.
su dueño la cuidaba en constantes momentos
estaba tan bonita con tan lindos cuidados
que se iba acostumbrando a estar como en el cielo
La muñequita dulce se levantó aquel día
como tierna princesa abrazaría a su dueño
limpió su vestidito de porcelana fina
y mientras lo esperaba recordaba sus sueños
Pasaron ya las horas y él no aparecía
será que se ha olvidado de ir pronto por ella
la dulce muñequita muy triste estaría
esperando el abrazo que guardaba entre estrellas
Pasaron varios días, lo seguía esperando
los sueños se terminan, no duerme desde entonces
sus lágrimas caían estaba agonizando
y entre suspiros muertos se acababan las noches
Un día un poco incierto, que el sol no aparecía
sus ojos dibujados, se llenaron de sueños
llegaba ya su dueño con cruel alevosía
le brindo sus cuidados y la abrazo de nuevo
Sus pensamientos dulces llegan a su cabeza
estaba muy contenta lograba perdonarlo
entre su frágil risa quedaba la certeza
de sentirse princesa tan solo con mirarlo
La colocó de nuevo en un rincón vacío
de pronto y sin motivo su dueño se alejaba
su corazón marchito no soporto el olvido
con lágrimas vivientes la vida se arrancaba
Su cuerpo era frágil y lento se caía
su vestidito blanco pronto se destrozaba
su rostro delicado de porcelana fina
borraba las heridas en cuanto se quebraba
El suelo fue testigo de aquel dolor inmenso
y se perdió el silencio en medio del suicidio
cómo calmar las penas que al dueño acogieron
al ver a su princesa sumida en olvido
Lamentos ya no alcanzan al ver que la perdía
ella ya no volvía, ya se ha desvanecido
el llanto era poco, disculpas no servían
y un sueño destrozado descansa en el olvido.