tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sueños prisioneros y despojados de el influjo totemista que desprende cada imagen pertrecha entre las sombras. Los espacios tienden a acumularse, buscando una reacción siniestra.
Se transfundirán los hilos de estas pequeñas historias tímbricas.
La nocturnidad me reserva una morada.
Subrogado y violento, incitado al olvido por mis propios pensamientos, extradito la inexactitud excretoria.
Poco queda ya entre los dedos. Luces entrecruzan vértices yuxtapuestos, que atraviesan la quietud de la nada.
Suero pretérito indeseado, esperanzador reemplazo de algunas vidas inoperantes.
Surgen desde la intolerante boca de fuego. Busca el talar de los recuerdos de una destructividad perdida en la memoria imparcial.
Puente de inmixtión. Miradas secretas y absurdas.
Sórdidos momentos de mí frente a una ilusión tortuosa.
Cuentos de murciélagos.
Halo de la muerte. Cuerpos y canciones disueltas entre angustias tétricas.
Ritual de ingravitud celeste.
Murgas de un error.
Se transfundirán los hilos de estas pequeñas historias tímbricas.
La nocturnidad me reserva una morada.
Subrogado y violento, incitado al olvido por mis propios pensamientos, extradito la inexactitud excretoria.
Poco queda ya entre los dedos. Luces entrecruzan vértices yuxtapuestos, que atraviesan la quietud de la nada.
Suero pretérito indeseado, esperanzador reemplazo de algunas vidas inoperantes.
Surgen desde la intolerante boca de fuego. Busca el talar de los recuerdos de una destructividad perdida en la memoria imparcial.
Puente de inmixtión. Miradas secretas y absurdas.
Sórdidos momentos de mí frente a una ilusión tortuosa.
Cuentos de murciélagos.
Halo de la muerte. Cuerpos y canciones disueltas entre angustias tétricas.
Ritual de ingravitud celeste.
Murgas de un error.