Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Muriendo de amor
La segunda vez que yo muera, pido
que sea por amor y esta vez solo,
que se salve quien me ame del vitriolo
que preserva la pena con olvido.
Que nadie llore pues, ni en lo abatido
quien, yo ya en el cajón, canjeó el gladiolo
de su fidelidad por otro Apolo
que en su carro del año le hace nido.
La segunda vez juro no hacer ruido,
morirme así no más, sin protocolo,
cual hoja que de su árbol se ha caído.
Pero ésta en que a cada hora yo me inmolo
la pido junto a ti, que, cual bandido,
me matas de un dolor que no controlo.
29 02 12
La segunda vez que yo muera, pido
que sea por amor y esta vez solo,
que se salve quien me ame del vitriolo
que preserva la pena con olvido.
Que nadie llore pues, ni en lo abatido
quien, yo ya en el cajón, canjeó el gladiolo
de su fidelidad por otro Apolo
que en su carro del año le hace nido.
La segunda vez juro no hacer ruido,
morirme así no más, sin protocolo,
cual hoja que de su árbol se ha caído.
Pero ésta en que a cada hora yo me inmolo
la pido junto a ti, que, cual bandido,
me matas de un dolor que no controlo.
29 02 12