marcelino victor
Poeta recién llegado
Sonidos,
que por los añejos
y sucios ventanales van ingresando.
Ladridos,
enfurecidos, dando el alerta,
alguien viene pasando.
El trino de un ave,
vaya a saber, tal vez, festejando.
Acordes de un piano,
impetuosos, receptores buscando.
Vocecillas y risas,
cánticos y alborotos, corridas, caídas y llantos, de niños jugando.
Gritos
de madres cansinas, de esposas o novias, reclamando.
Y los latidos de mi corazón,
que aún,
te siguen amando.
© Marcelino Montaño 12/2016
que por los añejos
y sucios ventanales van ingresando.
Ladridos,
enfurecidos, dando el alerta,
alguien viene pasando.
El trino de un ave,
vaya a saber, tal vez, festejando.
Acordes de un piano,
impetuosos, receptores buscando.
Vocecillas y risas,
cánticos y alborotos, corridas, caídas y llantos, de niños jugando.
Gritos
de madres cansinas, de esposas o novias, reclamando.
Y los latidos de mi corazón,
que aún,
te siguen amando.
© Marcelino Montaño 12/2016