Jorge Riquelme Lavalle
Poeta recién llegado
De Jorge Riquelme
A Erika María Flores Rodriguez
Todo me recuerda a ti.
Y de entre los sonidos
Ninguno me trae tanto recuerdo
como el canto del violonchelo
Cuando escucho su canto profundo
Cono el inicio de esa suite primera
Donde su solitaria voz
Nos cuenta, casi nos narra
Con ritmo lento y cadencia alerta
Alguna historia triste
Llena de nostalgia y melancolía
Me recuerda la soledad que vivimos
La distancia que nos separa
Distancia física, que no en recuerdo
Que no, en el alma, ni en el sentimiento,
Me gusta cuando el violonchelo llora
Su llanto, que es como una poesía
Que al escucharlo te estruja el pecho
Te aprieta el alma,
Me gusta el violonchelo en pizzicato
Porque es cuando el chelo ríe,
Y la risa es tu marca,
Es algo que te distingue
Es otra cosa de ti que me encanta
Pero mas me gusta el chelo cuando sonríe
Y cuando su canto es alegre,
Pausado y candente
Lleno de esperanza,
mirando al futuro
Me gusta tanto el violonchelo
Cuando sus notas se elevan
Porque me recuerda tu sueño
De aprender a tocarlo
Y me acuerdo del mío:
De estarte escuchando.
Y me gusta la figura del chelo
Porque me recuerda tu talle breve
Que junto con tus caderas
Forman esa silueta de ensueño
y la madera del chelo
maderas rojas, maderas ardientes
como nuestros besos,
como nuestro sexo.
Como me gusta escuchar el chelo,
Porque cuando lo escucho
En ti pienso, en ti sueño.
A Erika María Flores Rodriguez
Todo me recuerda a ti.
Y de entre los sonidos
Ninguno me trae tanto recuerdo
como el canto del violonchelo
Cuando escucho su canto profundo
Cono el inicio de esa suite primera
Donde su solitaria voz
Nos cuenta, casi nos narra
Con ritmo lento y cadencia alerta
Alguna historia triste
Llena de nostalgia y melancolía
Me recuerda la soledad que vivimos
La distancia que nos separa
Distancia física, que no en recuerdo
Que no, en el alma, ni en el sentimiento,
Me gusta cuando el violonchelo llora
Su llanto, que es como una poesía
Que al escucharlo te estruja el pecho
Te aprieta el alma,
Me gusta el violonchelo en pizzicato
Porque es cuando el chelo ríe,
Y la risa es tu marca,
Es algo que te distingue
Es otra cosa de ti que me encanta
Pero mas me gusta el chelo cuando sonríe
Y cuando su canto es alegre,
Pausado y candente
Lleno de esperanza,
mirando al futuro
Me gusta tanto el violonchelo
Cuando sus notas se elevan
Porque me recuerda tu sueño
De aprender a tocarlo
Y me acuerdo del mío:
De estarte escuchando.
Y me gusta la figura del chelo
Porque me recuerda tu talle breve
Que junto con tus caderas
Forman esa silueta de ensueño
y la madera del chelo
maderas rojas, maderas ardientes
como nuestros besos,
como nuestro sexo.
Como me gusta escuchar el chelo,
Porque cuando lo escucho
En ti pienso, en ti sueño.