Histrión
Poeta recién llegado
¡Mala consejera es para mí la luna,
pues te extraño tanto, y verla,
tan solo nostalgia me causa!
Esta noche más que nunca, me arropo en mi gabán
mientras atravieso estas calles solitarias.
¿Qué por qué, preguntas? te lo diré, aunque no haga falta:
Arroparme en él, es sentir tu abrazo a la distancia,
Pero me empuño los guantes y mis labios tiemblan,
¿y cómo no van a temblar?,
si son ellos los obvios confidentes de nuestras caricias y
sentirlos, es sentir tu mano agarrada, ¿Recuerdas nuestras caminatas?
Es en esta noche profunda y oscura cuando más te necesito.
perdona, mi amada, lo escueto de mi lamento
pero todas las palabras que valían la pena,
están ya en algún poema o la lápida de algún muerto-
Es del cielo azabache y de su gala opulenta
de donde mi alma aprende a sentirse vacía
hoy que camino solo por las empedradas de Madrid.
Hace tres noches fue Berlín.
Pasado mañana será Ámsterdam.
Pero la tortura es eterna.
Pasado mañana será Ámsterdam.
Pero la tortura es eterna.
Y todo por mi culpa.
Tanto quise viajar, conocer el mundo,
más ahora te extraño tanto;
no estás aquí conmigo
eso es tanto como no estar en ningún lado,
y sin embargo, preso de este cosmos caprichoso.
Pero ya volveré a tus brazos,
y todo cuanto escribo hoy,
será amargo recuerdo.
Sé que me esperas ansiosa,
y eso me mantiene vivo,
eso me da aliento.
Más mientras tanto,
lentamente el humo del té
que hierve igual que esta pasión mía-,
crea siluetas en este aire helado,
y deja a su paso un rastro de fragancia dulce,
que este nómada melancólico aspira para sentirse amado.
La noche siempre es la que a más poetas inspira,
también a la que mas mujeres seduce,-
y así como esta noche me permito perderme
y ser solo un sonámbulo más entre las fauces de la ciudad,
debe la noche ser sensata y darme un respiro,
uno nada más.
Tan solo un minuto pido,
antes de que las aves canten,
las golondrinas alcen vuelo
y que el sol salga.
Tan solo un minuto antes del amanecer,
es todo cuanto pido.
Un minuto para seguir viendo esta luna hermosa,
que tantas veces nos ha cobijado juntos a ti y a mi.
::