Él no sabe que es la razón de mis desvelos
que a lo lejos disimulando observo su figura.
Que su amor por ella es mi amargura
y sus miradas y sonrisas son mi desconsuelo.
Él no sabe que su amor es lo más que anhelo
que daría mi vida por una caricia suya.
Él no sabe que vive en cada pensamiento
en cada palabra me hace suya.
Él no sabrá que se puede amar y odiar
al mismo tiempo
y que esta distancia entre los dos es absurda.
Él no sabe y nunca lo sabrá
esta pasión que me devora día y noche
como lámpara encendida y a oscuras.
Que esta pasión arde como ninguna
que el amor a veces no espera
y se queda despierta como una loba en la penumbra.