Nació en las ondas del aire, parecidas a las ondas del mar
que pinta un artista en su lienzo pero sin color, solo transparencia.
Nació con una entidad desconocida en y fuera de sí; ojos tristes
y solitarios, aún con un brillo especial en ellos. Ojos que conocen
la verdad con tal solo tocar aquello, melancolía profunda en el
centro de las pupilas cuando éstan se dejan ver ante el sol.
Nació con un silencio inexorable, el espacio de la nada, alma que
no sabe su existencia en este plano, aún así, cuerpo; emociones,
sentimientos que han sido alimentados con amor.
Sombras envolventes de pensamientos en algunos días,
y en otros, luces de apertura que entran por la ventana
cada mañana.
La noche es su amiga porque hay silencio y, de ese modo, puede
escucharse a sí mismo y encontrarse a sí mismo tanto en la luz
como en la oscuridad. Decisiones que deben tomarse y pies
que las hacen andar.
Escrito por Edgardo Rodríguez M.
-Klaw-
que pinta un artista en su lienzo pero sin color, solo transparencia.
Nació con una entidad desconocida en y fuera de sí; ojos tristes
y solitarios, aún con un brillo especial en ellos. Ojos que conocen
la verdad con tal solo tocar aquello, melancolía profunda en el
centro de las pupilas cuando éstan se dejan ver ante el sol.
Nació con un silencio inexorable, el espacio de la nada, alma que
no sabe su existencia en este plano, aún así, cuerpo; emociones,
sentimientos que han sido alimentados con amor.
Sombras envolventes de pensamientos en algunos días,
y en otros, luces de apertura que entran por la ventana
cada mañana.
La noche es su amiga porque hay silencio y, de ese modo, puede
escucharse a sí mismo y encontrarse a sí mismo tanto en la luz
como en la oscuridad. Decisiones que deben tomarse y pies
que las hacen andar.
Escrito por Edgardo Rodríguez M.
-Klaw-