BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un prurito de simetrías
una nación de ingentes blasfemias
un cuerpo derrotado que se ausenta
una derivación crepuscular que ordena y mata
un cuello sucinto que exige su vinculación decisiva
una efímera pared que excluye su antónimo
el muro de siempre igualando su perspicacia
la constelación de suaves brisas, enebros azotados
el boj incesante crepitando tras las lluvias
la marea impostergable definida en angustia
un terciopelo marmóreo que invita a la defunción,
un cuerpo útil y amoratado, hasta las vísceras exangües:
entonces, ves allí la respuesta del olvido, la materia
triangular del cuerpo en su deriva, el naufragio del odio
con todas sus características. Y es entonces cuando, repentinamente
fluye el magma y se agiganta la desolación, cúspides hibernando,
sangres menstruales, agua de hace un siglo invadiendo el dormitorio,
el asco, que pudre las maderas y las soporta inevitablemente.
©
una nación de ingentes blasfemias
un cuerpo derrotado que se ausenta
una derivación crepuscular que ordena y mata
un cuello sucinto que exige su vinculación decisiva
una efímera pared que excluye su antónimo
el muro de siempre igualando su perspicacia
la constelación de suaves brisas, enebros azotados
el boj incesante crepitando tras las lluvias
la marea impostergable definida en angustia
un terciopelo marmóreo que invita a la defunción,
un cuerpo útil y amoratado, hasta las vísceras exangües:
entonces, ves allí la respuesta del olvido, la materia
triangular del cuerpo en su deriva, el naufragio del odio
con todas sus características. Y es entonces cuando, repentinamente
fluye el magma y se agiganta la desolación, cúspides hibernando,
sangres menstruales, agua de hace un siglo invadiendo el dormitorio,
el asco, que pudre las maderas y las soporta inevitablemente.
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