Lírico.
Exp..
Nación
Ya llevo no sé cuántos
siglos en la avenida del sentido
de sentidos que no sienten
y padecen. Acepciones
corriendo desbocadas
detrás de una nación
tan bien nacida,
que se nacionaliza
por morirse.
Somos los hijos pródigos
de un hecho
que historia santifica
en la penumbra,
por alumbrar más lejos,
cuánto turbio
fruto podrido y dulce
sin nosotros,
que por nosotros yace
desplomado
bajo la fortaleza
de quien se desmorona en pura nieve.
Llevo ya no sé cuántos
siglos entreverados
de segundos
torcidamente rectos
en su primera instancia,
en su reducto alzado contra el mundo
de primerizos niños,
los primeros
que nacerán al verse
compungidos.
Ya llevo no sé cuántos
siglos en la avenida del sentido
de sentidos que no sienten
y padecen. Acepciones
corriendo desbocadas
detrás de una nación
tan bien nacida,
que se nacionaliza
por morirse.
Somos los hijos pródigos
de un hecho
que historia santifica
en la penumbra,
por alumbrar más lejos,
cuánto turbio
fruto podrido y dulce
sin nosotros,
que por nosotros yace
desplomado
bajo la fortaleza
de quien se desmorona en pura nieve.
Llevo ya no sé cuántos
siglos entreverados
de segundos
torcidamente rectos
en su primera instancia,
en su reducto alzado contra el mundo
de primerizos niños,
los primeros
que nacerán al verse
compungidos.
Última edición: