Jair Fitz
Poeta recién llegado
Cómo quieres triunfar si le tienes miedo al fracaso,
para qué hablar de mí en este texto si no tiene caso,
sólo soy alguien cursi y demasiado arrogante,
de dónde salió mi talento, para mí sería la interrogante.
Ser feliz no es estar siempre sonriendo,
pues muchas veces detrás de una sonrisa una alma rota estamos escondiendo,
por cada error que cometí mis lágrimas se gastaron una a una,
y ahora si me ves sonriendo es porque ya no tengo ninguna.
Escribir lo que siento ya se ha vuelto de todos los días,
debes de aprender a vivir en la realidad para no morir en las fantasías,
el amor es hermoso, la porquería es la gente,
si quieres vivir más tranquilo deja que se vaya el pasado y mira hacia tu presente.
Cada quien se da cuenta de como debe de actuar,
tienes que saber que con tanto hablar y hablar no me vas a cambiar,
todos los recuerdos que tengo con ella los narré uno a uno en mi cuaderno del rincón,
sin embargo, las posibilidades de olvidarle son de una en un millón.
Hay historias que tengo guardadas que a nadie le contaré,
si me preguntan qué espero de la vida, pues fácil, ni yo lo sé,
hay historias que tuve que no se merecen contar,
siendo sincero, tengo miedo de lo que en el futuro pueda pasar.
para qué hablar de mí en este texto si no tiene caso,
sólo soy alguien cursi y demasiado arrogante,
de dónde salió mi talento, para mí sería la interrogante.
Ser feliz no es estar siempre sonriendo,
pues muchas veces detrás de una sonrisa una alma rota estamos escondiendo,
por cada error que cometí mis lágrimas se gastaron una a una,
y ahora si me ves sonriendo es porque ya no tengo ninguna.
Escribir lo que siento ya se ha vuelto de todos los días,
debes de aprender a vivir en la realidad para no morir en las fantasías,
el amor es hermoso, la porquería es la gente,
si quieres vivir más tranquilo deja que se vaya el pasado y mira hacia tu presente.
Cada quien se da cuenta de como debe de actuar,
tienes que saber que con tanto hablar y hablar no me vas a cambiar,
todos los recuerdos que tengo con ella los narré uno a uno en mi cuaderno del rincón,
sin embargo, las posibilidades de olvidarle son de una en un millón.
Hay historias que tengo guardadas que a nadie le contaré,
si me preguntan qué espero de la vida, pues fácil, ni yo lo sé,
hay historias que tuve que no se merecen contar,
siendo sincero, tengo miedo de lo que en el futuro pueda pasar.