Cristina Chaca
Poeta recién llegado
Rasgó uno a uno los velos de sus sueños;
con un jirón de ellos le hizo un nudo a la mirada.
Derrochó la ternura a cuatro manos
y podó con tijeras de cristal cada recuerdo.
Nada fue igual desde aquel día.
No hay noche que no llore alguna estrella
ni mañanas con cielos indivisos.
© Cristina Chaca
con un jirón de ellos le hizo un nudo a la mirada.
Derrochó la ternura a cuatro manos
y podó con tijeras de cristal cada recuerdo.
Nada fue igual desde aquel día.
No hay noche que no llore alguna estrella
ni mañanas con cielos indivisos.
© Cristina Chaca