Babel
Poeta asiduo al portal
Es un antiguo pensamiento,
aquél que dijo: "Nada humano me es ajeno".
Mi alma desierta, de simiente estéril,
reitera tan doliente sentencia:
Ni las luces ni las sombras,
ni lo terrenal ni lo divino
ni lascivos goces de la carne
ni virginales sentimientos,
"Nada...me es ajeno".
Pretendo buscar el equilibrio
en tan humano desconcierto:
el mal recuerdo, el bello sueño,
lo que fue y lo que espero,
la amargura, el consuelo,
la dejadez, el esmero,
el aprecio y el desdeño
la caridad y el orgullo
el amor y los celos.
Que en tal difícil postura
ni la razón ni la locura
"nada en mí...humano, me es ajeno".
aquél que dijo: "Nada humano me es ajeno".
Mi alma desierta, de simiente estéril,
reitera tan doliente sentencia:
Ni las luces ni las sombras,
ni lo terrenal ni lo divino
ni lascivos goces de la carne
ni virginales sentimientos,
"Nada...me es ajeno".
Pretendo buscar el equilibrio
en tan humano desconcierto:
el mal recuerdo, el bello sueño,
lo que fue y lo que espero,
la amargura, el consuelo,
la dejadez, el esmero,
el aprecio y el desdeño
la caridad y el orgullo
el amor y los celos.
Que en tal difícil postura
ni la razón ni la locura
"nada en mí...humano, me es ajeno".