Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada sé de sostenerme
pisando al otro cabeza
ni escondido en la maleza
culpar al sol por no verme.
Nada tengo si tenerme
no enriquece mi Camino
con la fe en un buen destino
que me lleve hasta la aurora
sin dormirme en su demora
ni esperarla mortecino.
Nada vivo cuando muerto
no hago Vida de mi vida
y buscando la salida
no me elevo a cielo abierto.
Si perdido me despierto
en un bosque inanimado
-donde el viento me ha dejado
sin velamen ni esperanza-
voto al Verbo en alabanza
y el miedo muere entregado.
Nada tengo si es que nada
puedo sembrar en lo ajeno,
desterrar dolor y cieno
con palabra sosegada.
Se desangra la Alborada
si miro a Dios y no miro
al Hombre cuando suspiro
hallando al hombre primero
que me regala certero
el aire cuando respiro.
Nada me vuelvo al instante
ni nada tiene sentido
si en la fuente que he bebido
el agua fluye inconstante.
Si no comparto vibrante
la sed que mana candente
para saciar pecho y frente
en un fluir silencioso:
todo soy si generoso
todo me doy simplemente.
Nada mata a la simiente.
pisando al otro cabeza
ni escondido en la maleza
culpar al sol por no verme.
Nada tengo si tenerme
no enriquece mi Camino
con la fe en un buen destino
que me lleve hasta la aurora
sin dormirme en su demora
ni esperarla mortecino.
Nada vivo cuando muerto
no hago Vida de mi vida
y buscando la salida
no me elevo a cielo abierto.
Si perdido me despierto
en un bosque inanimado
-donde el viento me ha dejado
sin velamen ni esperanza-
voto al Verbo en alabanza
y el miedo muere entregado.
Nada tengo si es que nada
puedo sembrar en lo ajeno,
desterrar dolor y cieno
con palabra sosegada.
Se desangra la Alborada
si miro a Dios y no miro
al Hombre cuando suspiro
hallando al hombre primero
que me regala certero
el aire cuando respiro.
Nada me vuelvo al instante
ni nada tiene sentido
si en la fuente que he bebido
el agua fluye inconstante.
Si no comparto vibrante
la sed que mana candente
para saciar pecho y frente
en un fluir silencioso:
todo soy si generoso
todo me doy simplemente.
Nada mata a la simiente.