coral
Una dama muy querida en esta casa.
NADA QUEDA
Nada queda, pegado a mi piel
tan solo momentos y...
un solitario amanecer.
o... las tristes líneas
ya casi borradas en un pedazo de papel.
No quedan los besos
porque en tus labios...
¡ya nacieron muertos!
No tengo el suave, calor de tus manos
ni tu cálido aliento, porque nunca
rozaron mis largos cabellos,
tan solo una pluma y un viejo tintero,
dibujado versos que suenan, ajenos.
¡El jardín florido de tanta hermosura!...
quedó solitario sin un claro de luna...
mis pies arrastrando voy entre la arena...
queriendo encontrar algo... en esa playa seca.
¡No tengo tus besos, ni tus cálidas manos!,
ni tu suave aliento rozándome el cabello...
Sólo la nostalgia de algo que fue... sólo
un dulce sueño y mis ojos... miran
¡llorándole al cielo!
Coral.
Prudencia Arenas.
Nada queda, pegado a mi piel
tan solo momentos y...
un solitario amanecer.
o... las tristes líneas
ya casi borradas en un pedazo de papel.
No quedan los besos
porque en tus labios...
¡ya nacieron muertos!
No tengo el suave, calor de tus manos
ni tu cálido aliento, porque nunca
rozaron mis largos cabellos,
tan solo una pluma y un viejo tintero,
dibujado versos que suenan, ajenos.
¡El jardín florido de tanta hermosura!...
quedó solitario sin un claro de luna...
mis pies arrastrando voy entre la arena...
queriendo encontrar algo... en esa playa seca.
¡No tengo tus besos, ni tus cálidas manos!,
ni tu suave aliento rozándome el cabello...
Sólo la nostalgia de algo que fue... sólo
un dulce sueño y mis ojos... miran
¡llorándole al cielo!
Coral.
Prudencia Arenas.