• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Nada vale un amor que se entrega-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
La danza de los ojos en arbitrio

donde se escudan los ladinos de la altivez

buscan mi semejanza luna partida

como ecuánime silencio repentino

buscan los perros del propietario adoquinado.

Suculento plato de porcelana maravillosa

y esos labios donde se ocultan los destinos

con perseverancia de charcos oscuros

a los que acuden tempestades oblicuas.

La dalia negra de los ojos prudentes

la hortensia minúscula de los parterres secretos

el olor diminuto de una horquilla repleta de mosquitos

la playa atisbada a lo lejos como una boca de espliego

y un sueño de meriendas repetitivas.

Yo quiero que los ojos se me inunden por fin

sí de lágrimas o de óperas acometidas y cercenadas

como es mi boca, un estímulo que recoge los secretos

medievales. Entierra y sepulta los ojos reiterados,

encubre su cercana muerte en tierra, bajo los pantalones

íntimamente desnudados, su presencia atril interpuesto,

como en un barril lleno de ecuménicas pastizales.

Veo el siglo hundirse en mis labios que son como una

negligente forma de sepultarse: veo al siglo

como un lomo de oportunos ojos amarillos.

Tiempo de cosecha, la mies seccionada como tubos

de copa.



©
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba