Robert Marbre
Poeta recién llegado
Golpea fuerte la cascada
y no duele porque ya no es,
golpea como los potros de Vallejo
las afueras de mis sueños...
Y el recuerdo se va
por el río que he perdido
entre tantos barcos de papel
con trocitos de ti...
No me duelen las traiciones
ni me escondo en los amores
no siembro el odio
en lo que me cuesta aceptar...
Pero si he de confesarte,
lo que realmente triste es:
este agujero negro, la nada
que terminó de comernos...
Vuela mi vieja leyenda
enredándose entre tus ojos
tropezando con las flores
que ya no me quieren hablar...
Gracias a ti, nada,
ya no siento las hormigas
colonizando mi quizás
ya no siento nada, nada...
Gracias a ti, nadie,
que eres fantasma y eres yo
me esperan los gusanos
con su tierra y su humedad...
Gracias a vosotros dos,
nada y nadie, he de ir
con mis hordas hunas
pisando todo y a todos
y la hierba no crecerá más...
y no duele porque ya no es,
golpea como los potros de Vallejo
las afueras de mis sueños...
Y el recuerdo se va
por el río que he perdido
entre tantos barcos de papel
con trocitos de ti...
No me duelen las traiciones
ni me escondo en los amores
no siembro el odio
en lo que me cuesta aceptar...
Pero si he de confesarte,
lo que realmente triste es:
este agujero negro, la nada
que terminó de comernos...
Vuela mi vieja leyenda
enredándose entre tus ojos
tropezando con las flores
que ya no me quieren hablar...
Gracias a ti, nada,
ya no siento las hormigas
colonizando mi quizás
ya no siento nada, nada...
Gracias a ti, nadie,
que eres fantasma y eres yo
me esperan los gusanos
con su tierra y su humedad...
Gracias a vosotros dos,
nada y nadie, he de ir
con mis hordas hunas
pisando todo y a todos
y la hierba no crecerá más...