coral
Una dama muy querida en esta casa.
Nada
Antes: te escribía versos,
ahora... no te escribo nada,
mi corazón se ha cerrado
ante tu vil carcajada.
ahora... no te escribo nada,
mi corazón se ha cerrado
ante tu vil carcajada.
En mi futuro: no cuentas,
¡Pues del pasado que no fue nada!,
no hay huellas, ni rosas, ni espinas.
¡Pues del pasado que no fue nada!,
no hay huellas, ni rosas, ni espinas.
Me esfuerzo por recordar
que es lo que hubo entre los dos,
y creo que fue una sátira
¡al verdadero amor!.
que es lo que hubo entre los dos,
y creo que fue una sátira
¡al verdadero amor!.
Un juego sin jugadores,
un amanecer sin mañana
y un anochecer sin noche,
un acariciar sin cuerpo
un amanecer sin mañana
y un anochecer sin noche,
un acariciar sin cuerpo
y un cuerpo ¡sin alma!.
No somos ni la materia
que se consume en la hoguera.
No te puedo recordar,
que se consume en la hoguera.
No te puedo recordar,
¡pues ni tu sombra me has dejado!
Y estos versos que te escribo,
Son simplemente... ¡nada!
Y estos versos que te escribo,
Son simplemente... ¡nada!
Prudencia Arenas
Coral