pedro manuel peñuela g
Poeta recién llegado
Nada parece imposible
Nadie parece imprescindible, más
No estas y te evoco
Llega la noche y su silencio
Y la piel me toco para soñarte En la Nada.
Nada parece ser más lejano,
Nada puede ser malgastado,
Solo un simple rocé de tus manos
Parece que debo buscar en otras fronteras,
Y entender desde adentro que ya Nada..queda.
Todo sigue su rumbo,
Todo me lleva a seguir dando tumbos,
No estas y no me acostumbro
A permanecer sin tu presencia,
Y es que sin en vida no esta su existencia
Tengo ese sabor que vivo de la esencia de la Nada
Todos los amaneceres
Incluyendo los placeres,
Todas las madrugadas,
Y las albas de ensueño,
Esas mismas que me hicieron sentirme de tu corazón como el gran Dueño
Se han diluido,
Tu Amor casi perdido,
Deambula sin ropaje,
Y nada lleva en su eterno viaje
Pues aquí esperando dejaste este equipaje,
Que soy yo perdido en la Nada.
Poco puede salvarme
Duele menos el coraje
No puedo cambiar de perímetros
Pues mantengo la esperanza de tropezarte nuevamente,
Todo está aquí en mi mente
La seda de las caricias, El aire y su eterno resplandor
Nadie parece devolverme el Amor,
Que nació por sembrar inolvidables momentos
Aquí voy otra vez hacia el encuentro de la Nada.
Nada me lleva al olvido,
Después de haberte querido Tanto,
Nada me lleva a calma
Y Todo lo llora mi Alma
Porque ya no estas,
Porque estoy en la Nada
Y quizás no lo sabes Todavía Amor.
Pedro Manuel
Nadie parece imprescindible, más
No estas y te evoco
Llega la noche y su silencio
Y la piel me toco para soñarte En la Nada.
Nada parece ser más lejano,
Nada puede ser malgastado,
Solo un simple rocé de tus manos
Parece que debo buscar en otras fronteras,
Y entender desde adentro que ya Nada..queda.
Todo sigue su rumbo,
Todo me lleva a seguir dando tumbos,
No estas y no me acostumbro
A permanecer sin tu presencia,
Y es que sin en vida no esta su existencia
Tengo ese sabor que vivo de la esencia de la Nada
Todos los amaneceres
Incluyendo los placeres,
Todas las madrugadas,
Y las albas de ensueño,
Esas mismas que me hicieron sentirme de tu corazón como el gran Dueño
Se han diluido,
Tu Amor casi perdido,
Deambula sin ropaje,
Y nada lleva en su eterno viaje
Pues aquí esperando dejaste este equipaje,
Que soy yo perdido en la Nada.
Poco puede salvarme
Duele menos el coraje
No puedo cambiar de perímetros
Pues mantengo la esperanza de tropezarte nuevamente,
Todo está aquí en mi mente
La seda de las caricias, El aire y su eterno resplandor
Nadie parece devolverme el Amor,
Que nació por sembrar inolvidables momentos
Aquí voy otra vez hacia el encuentro de la Nada.
Nada me lleva al olvido,
Después de haberte querido Tanto,
Nada me lleva a calma
Y Todo lo llora mi Alma
Porque ya no estas,
Porque estoy en la Nada
Y quizás no lo sabes Todavía Amor.
Pedro Manuel