Contando_Ovejitas
Poeta recién llegado
Para cuando vuelva, hallaré a la Nada, y en ella, la compañía que tanto ansiaba.
Todo cuanto quería, todo cuanto amaba, se me escapó de entre los dedos hacia un lugar eterno, hacia un lugar que buscaba.
No logré entender, que no era lluvia lo que en mi cristal golpeaba con furia. Era viento, moviendo los árboles con gran dulzura. Y yo aquí sola, observando el vaivén de las hojas, abrazándome como podía, abrasándome por dentro, por perder a quién quería.
Y es triste, es triste esta soledad, esta Nada que vino a buscarme, esta Nada que a veces amo, pero nada viene hoy a consolarme.
Porqué le quise, eso jamás lo sabré, como tampoco sé cuando podré olvidarle, nada me lo recuerda cada día, y sin embargo Nada me hace recordarle.
Para cuando vuelva, él ya no estará, él ya se marchaba cuando iba de camino, tardé en percatarme de que era Nada quién me seguía, y él el que se despedía mientras yo pensé amarle apartándome del frío. Del frío de la nada eterna, de la cuál ya no me fío, por no saber cuanto tiempo me acompañará, esta Nada que hoy acaricio.
Todo cuanto quería, todo cuanto amaba, se me escapó de entre los dedos hacia un lugar eterno, hacia un lugar que buscaba.
No logré entender, que no era lluvia lo que en mi cristal golpeaba con furia. Era viento, moviendo los árboles con gran dulzura. Y yo aquí sola, observando el vaivén de las hojas, abrazándome como podía, abrasándome por dentro, por perder a quién quería.
Y es triste, es triste esta soledad, esta Nada que vino a buscarme, esta Nada que a veces amo, pero nada viene hoy a consolarme.
Porqué le quise, eso jamás lo sabré, como tampoco sé cuando podré olvidarle, nada me lo recuerda cada día, y sin embargo Nada me hace recordarle.
Para cuando vuelva, él ya no estará, él ya se marchaba cuando iba de camino, tardé en percatarme de que era Nada quién me seguía, y él el que se despedía mientras yo pensé amarle apartándome del frío. Del frío de la nada eterna, de la cuál ya no me fío, por no saber cuanto tiempo me acompañará, esta Nada que hoy acaricio.
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