tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Otra vez suena el sol y la voz se disuelve. Las palabras evanescen en la luz.
No hay lugar para mí, ni siquiera en mis sueños.
La puerta del adiós, se cae entre los cristales.
Está lloviendo justo ahora en mi alma, serán tal vez lágrimas de un mal que aún no ha llegado.
Si logro dar la vuelta, orillaré bajo mares disonantes.
Esta es mi deliberación.
En tanto encuentres todo, estarás muriendo.
Horrible el suero que me da esta vida, que solo desea golpearme. ¿Cuantas veces más?
Pretende volcar cuanta sal antes de partir.
Será tiempo de una copa más, siempre hay un motivo para caer en burdas emociones.
Desde la tierra oscura de mis pensamientos, la expectativa crece, aunque Rousseau lo crea tristeza. Sin embargo es muy probable que lo sea. ¡En un punto lo comparto Jean!!!
La humedad baja hasta el subconsciente y me observa.
Puedo sentirlo cerca. Es el vacío de la nada que intenta sumergirse una vez más en mis momentos tenues. Se bien que lo disfruta.
Mi canal nihil lo esperará llegar y reiremos juntos en su mundo absurdo, mórbido y tortuoso, que me hace tan irreal para todos y es donde me siento conforme.
Espacios que llegan desde mí y van hasta mí.
Simplemente son puertas perversas, que deberé abrir una por una.
Allí hallaré presumo, objetos abstractos primarios, que me liberarán de a poco.
La masa mecánica, me devuelve agonía. Dolor comparable solo con la materia o la locura.
No hay lugar para mí, ni siquiera en mis sueños.
La puerta del adiós, se cae entre los cristales.
Está lloviendo justo ahora en mi alma, serán tal vez lágrimas de un mal que aún no ha llegado.
Si logro dar la vuelta, orillaré bajo mares disonantes.
Esta es mi deliberación.
En tanto encuentres todo, estarás muriendo.
Horrible el suero que me da esta vida, que solo desea golpearme. ¿Cuantas veces más?
Pretende volcar cuanta sal antes de partir.
Será tiempo de una copa más, siempre hay un motivo para caer en burdas emociones.
Desde la tierra oscura de mis pensamientos, la expectativa crece, aunque Rousseau lo crea tristeza. Sin embargo es muy probable que lo sea. ¡En un punto lo comparto Jean!!!
La humedad baja hasta el subconsciente y me observa.
Puedo sentirlo cerca. Es el vacío de la nada que intenta sumergirse una vez más en mis momentos tenues. Se bien que lo disfruta.
Mi canal nihil lo esperará llegar y reiremos juntos en su mundo absurdo, mórbido y tortuoso, que me hace tan irreal para todos y es donde me siento conforme.
Espacios que llegan desde mí y van hasta mí.
Simplemente son puertas perversas, que deberé abrir una por una.
Allí hallaré presumo, objetos abstractos primarios, que me liberarán de a poco.
La masa mecánica, me devuelve agonía. Dolor comparable solo con la materia o la locura.