Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie me espera
En algún lugar,
Donde el pensamiento no llega,
Y el alma deja de amar,
Te perdí entre la bruma espesa,
Entre tu palpitar y mi palpitar.
Allí, donde el aire y la niebla
Se juntan a dialogar,
Una suave brisa ahoga la tierra
Y mis pasos se estremecen al caminar.
Se que nadie me espera
Al final de mi camino al llegar
En algún lugar,
Donde el pensamiento no llega,
Y el alma deja de amar,
Te perdí entre la bruma espesa,
Entre tu palpitar y mi palpitar.
Allí, donde el aire y la niebla
Se juntan a dialogar,
Una suave brisa ahoga la tierra
Y mis pasos se estremecen al caminar.
Se que nadie me espera
Al final de mi camino al llegar