Nadie sabe hasta qué punto
las ráfagas de viento añoran el camino hecho;
nadie sabe cuándo
volverán a aullarme al oído
mis secretos y los tuyos.
Yo no creo en fantasmas de palabras importantes
ni en el ansia de maldad,
pero no puedo ver tus ojos
y reprimir mis sueños,
no puedo ver tu cara
sin ansiar la perdición.
Nadie sabe hasta qué punto
las ráfagas de aire añoran pasar entre mis dientes
gritando, gritando...
las ráfagas de viento añoran el camino hecho;
nadie sabe cuándo
volverán a aullarme al oído
mis secretos y los tuyos.
Yo no creo en fantasmas de palabras importantes
ni en el ansia de maldad,
pero no puedo ver tus ojos
y reprimir mis sueños,
no puedo ver tu cara
sin ansiar la perdición.
Nadie sabe hasta qué punto
las ráfagas de aire añoran pasar entre mis dientes
gritando, gritando...
Última edición: