una noche mas
Poeta recién llegado
Nadie pudo prevenir lo que sería,
hubiera tropezado aún, tras la advertencia...
hubieras desterrado todo lo oculto en mí se mantenía, tarde o temprano.
Y creéme que sé de sus razones para esconderse...
Y creéme que tu intolerancia a todo,
sería lo único capaz de provocar su aparición...
Y nadie pudo prevenir todo lo que pasaría...
pero algo en tus ojos supo predecirlo... tantearlo... provocarlo.
Nadie supo buscar el modo correcto de prevenirme...
ya que no supe escuchar las palabras.
Y nadie supo... y todos lo vieron.
Hubiera siquiera intentado tener esas palabras rondándome en la mente...
para recordarme, que debía recordarlas y no ignorarlas.
No hubo palabra cuya fortaleza me lleve a caminar mi camino prevenida,
y no, ilusamente esperanzada...
Palabras ajenas que gritaron hasta enmudecer...
Palabras tuyas que me gritaste, hasta enmudecer todos mis sentidos.
No supe prevenir ni ver en lo que te convertiría el tiempo... maldito tiempo.
Tiempo que mantuvo intacto tus razgos, tu figura...
Tiempo que su paso lo marcó en tu forma de ser,
tán diferente a la que amé de ti alguna vez.
Nadie pudo... nadie supo ya cómo hacerlo.
No pude... no supe cómo hacerlo... cómo despegarme a tiempo.
Como no ver, que en vez de unirnos en su paso,
el tiempo nos separó...
Mostrándome trás una cruel sonrisa, lo que todos sabían
y no supe comprender.
Lo que enmudeció en sus labios, trás el cansancio de nunca ser escuchado.
Maldito seas tiempo...
Maldita sea mi elección tán equívoca...
Maldita sea yo... que no supe ni pude hacer nada.
hubiera tropezado aún, tras la advertencia...
hubieras desterrado todo lo oculto en mí se mantenía, tarde o temprano.
Y creéme que sé de sus razones para esconderse...
Y creéme que tu intolerancia a todo,
sería lo único capaz de provocar su aparición...
Y nadie pudo prevenir todo lo que pasaría...
pero algo en tus ojos supo predecirlo... tantearlo... provocarlo.
Nadie supo buscar el modo correcto de prevenirme...
ya que no supe escuchar las palabras.
Y nadie supo... y todos lo vieron.
Hubiera siquiera intentado tener esas palabras rondándome en la mente...
para recordarme, que debía recordarlas y no ignorarlas.
No hubo palabra cuya fortaleza me lleve a caminar mi camino prevenida,
y no, ilusamente esperanzada...
Palabras ajenas que gritaron hasta enmudecer...
Palabras tuyas que me gritaste, hasta enmudecer todos mis sentidos.
No supe prevenir ni ver en lo que te convertiría el tiempo... maldito tiempo.
Tiempo que mantuvo intacto tus razgos, tu figura...
Tiempo que su paso lo marcó en tu forma de ser,
tán diferente a la que amé de ti alguna vez.
Nadie pudo... nadie supo ya cómo hacerlo.
No pude... no supe cómo hacerlo... cómo despegarme a tiempo.
Como no ver, que en vez de unirnos en su paso,
el tiempo nos separó...
Mostrándome trás una cruel sonrisa, lo que todos sabían
y no supe comprender.
Lo que enmudeció en sus labios, trás el cansancio de nunca ser escuchado.
Maldito seas tiempo...
Maldita sea mi elección tán equívoca...
Maldita sea yo... que no supe ni pude hacer nada.