Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Nadie te ha prohibido soñar
conmigo,
nadie te ha pedido
que me saques de aquel lugar
perdido.
Nadie es capaz de cambiar
en un día,
nadie es capaz de olvidar
en un día,
y si tu supieras de mis días
que como ríos crecidos
no se conforman con su orilla.
Nadie sabe que te quiero,
eso solo lo sé yo,
y tú que guardas mi secreto con pasión,
y con pasión me has querido,
en los rincones de los balcones,
en los jardines
que has transformado en bosques
amurallados en tus tacones,
en la comisura de tus labios,
en el roce de tus manos,
me has querido y te he querido.
Nadie me ha prohibido soñar
contigo,
y yo vuelo alto en los sueños,
y como si fuera un águila de plata
te miro,
siempre sabes que estoy ahí
con mi amor
de sol,
con mi amor de nube,
con mi amor de viento,
con mi amor,
nadie me ha prohibido soñar
contigo
y sueño,
sueño contigo.
conmigo,
nadie te ha pedido
que me saques de aquel lugar
perdido.
Nadie es capaz de cambiar
en un día,
nadie es capaz de olvidar
en un día,
y si tu supieras de mis días
que como ríos crecidos
no se conforman con su orilla.
Nadie sabe que te quiero,
eso solo lo sé yo,
y tú que guardas mi secreto con pasión,
y con pasión me has querido,
en los rincones de los balcones,
en los jardines
que has transformado en bosques
amurallados en tus tacones,
en la comisura de tus labios,
en el roce de tus manos,
me has querido y te he querido.
Nadie me ha prohibido soñar
contigo,
y yo vuelo alto en los sueños,
y como si fuera un águila de plata
te miro,
siempre sabes que estoy ahí
con mi amor
de sol,
con mi amor de nube,
con mi amor de viento,
con mi amor,
nadie me ha prohibido soñar
contigo
y sueño,
sueño contigo.
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