alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Pasó por el mundo cruel como un soplo de aire
que se detiene un momento pero sigue su camino
era alto, desgarbado, malhecho, no tenía donaire
para matar su tristeza ahogaba las noches en vino
Pero tenía como todos un corazón que sufría y lloraba
apartado de todos como un apestado de pena moría
había una tierna mujer que hasta su corazón llegaba
y que cada tarde cuando pasaba a su lado le sonreía
Una tarde a la puerta de su casa sintió que le llamaban
vio una mujer hermosa, radiante que su mano le alargaba
era la Parca que aquella tarde hermosa se lo llevaba
y él que no era nadie para siempre con ella se marchaba
que se detiene un momento pero sigue su camino
era alto, desgarbado, malhecho, no tenía donaire
para matar su tristeza ahogaba las noches en vino
Pero tenía como todos un corazón que sufría y lloraba
apartado de todos como un apestado de pena moría
había una tierna mujer que hasta su corazón llegaba
y que cada tarde cuando pasaba a su lado le sonreía
Una tarde a la puerta de su casa sintió que le llamaban
vio una mujer hermosa, radiante que su mano le alargaba
era la Parca que aquella tarde hermosa se lo llevaba
y él que no era nadie para siempre con ella se marchaba