BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie estirará los brazos
ocupando territorios explorados,
emitiendo sus destellos de brillante egolatría,
nadie. En su caballo radiante, la noche fabricó
su textura de muerte, los focos inundaban
las materias acuáticas y aciduladas.
Nadie, en sus líquidas manos, ofrecerá
apócrifas lamentaciones, tras el destierro
de las nieblas, donde estarás tú,
circunferencia de alabastro
sobre mesas marmóreas-.
©
ocupando territorios explorados,
emitiendo sus destellos de brillante egolatría,
nadie. En su caballo radiante, la noche fabricó
su textura de muerte, los focos inundaban
las materias acuáticas y aciduladas.
Nadie, en sus líquidas manos, ofrecerá
apócrifas lamentaciones, tras el destierro
de las nieblas, donde estarás tú,
circunferencia de alabastro
sobre mesas marmóreas-.
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