ileta marchita
Poeta recién llegado
Naima, no me dejes (morir) aquí
Extraño que nuestro amor como nuestra cama estén desechos,
extraño mi corazón latiendo fuera de mi pecho,
monedas de mi fuente por deseos no efectuados,
siete años de mala suerte por la promesa que has quebrado.
Los recuerdos nacen cuando el amor termina
y los recuerdos mueren cuando el amor se olvida,
borraré el mensaje que dejaste en mi cuaderno,
ya que todos mis escritos siempre han sido honestos.
No me dejes morir aquí, no te alejes más de mi,
memorias de ciertos recuerdos de tono frágil.
No me dejes morir así, no permitas que acabe aquí,
fragmentos de nuestros recuerdos de tono fácil.
Y créeme que sé que, yo me siento en un limbo.
Ya no sé si pueda, ganarle a mi egoísmo.
Pues te necesito cerca pero te quiero lejos,
dime que estará bien, cuando sepas mi secreto.
Una alarma se activa por el fuego de tus besos,
tu tatuaje de Naima se borra de mi cuerpo.
Y nadie merece vivir, nadie merece existir,
nadie merece vivir este infierno,
lo que más duele admitir
es que los duelos son eternos.
No me dejes morir aquí, no te alejes más de mi,
memorias de ciertos recuerdos de tono frágil.
No me dejes morir así, no permitas que acabe aquí,
fragmentos de nuestros recuerdos de tono fácil.
Y sé que cuando vuelvas... ya no será lo mismo.
Solo créeme que sé que... ya no soy el mismo.
Extraño que nuestro amor como nuestra cama estén desechos,
extraño mi corazón latiendo fuera de mi pecho,
monedas de mi fuente por deseos no efectuados,
siete años de mala suerte por la promesa que has quebrado.
Los recuerdos nacen cuando el amor termina
y los recuerdos mueren cuando el amor se olvida,
borraré el mensaje que dejaste en mi cuaderno,
ya que todos mis escritos siempre han sido honestos.
No me dejes morir aquí, no te alejes más de mi,
memorias de ciertos recuerdos de tono frágil.
No me dejes morir así, no permitas que acabe aquí,
fragmentos de nuestros recuerdos de tono fácil.
Y créeme que sé que, yo me siento en un limbo.
Ya no sé si pueda, ganarle a mi egoísmo.
Pues te necesito cerca pero te quiero lejos,
dime que estará bien, cuando sepas mi secreto.
Una alarma se activa por el fuego de tus besos,
tu tatuaje de Naima se borra de mi cuerpo.
Y nadie merece vivir, nadie merece existir,
nadie merece vivir este infierno,
lo que más duele admitir
es que los duelos son eternos.
No me dejes morir aquí, no te alejes más de mi,
memorias de ciertos recuerdos de tono frágil.
No me dejes morir así, no permitas que acabe aquí,
fragmentos de nuestros recuerdos de tono fácil.
Y sé que cuando vuelvas... ya no será lo mismo.
Solo créeme que sé que... ya no soy el mismo.