Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anduvo donde el sol no tuvo ocaso
y el mar pintaba excelsa su mirada;
vivió donde la muerte no acechaba
pendiente de su cuello y de su paso.
Anduvo resguardado -por si acaso-
ajeno a los embates de la Nada;
vivió donde la Vida subyugada
colmaba de querencia su fracaso.
Y dado que el futuro no se escribe
a golpes de pasados calendarios,
hoy Narci solo y viejo sobrevive...
henchido de dolores funerarios,
posando su mirar en un algibe
que turbio se desagua entre sudarios.
y el mar pintaba excelsa su mirada;
vivió donde la muerte no acechaba
pendiente de su cuello y de su paso.
Anduvo resguardado -por si acaso-
ajeno a los embates de la Nada;
vivió donde la Vida subyugada
colmaba de querencia su fracaso.
Y dado que el futuro no se escribe
a golpes de pasados calendarios,
hoy Narci solo y viejo sobrevive...
henchido de dolores funerarios,
posando su mirar en un algibe
que turbio se desagua entre sudarios.
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