poesiacarnivora
Exp..
A Natalia la llevan camino de las rejas
una tarde de agosto
mientras el viento silba sobre campos de manzanillas
y Dioses azules navegan libres por el mundo.
A Natalia la llevan camino de las rejas
esa tarde de otoño
sin que cuente en su ficha medica
porque su hambre,
porque su soledad,
porque su miedo,
porque su frío,
porque quedarse sola noche a noche de nuevo.
Nadie nombro a sus hijos,
y ella sabe que a partir de ese momento
deberá vivir de los días domingos, días de visitas.
Y dirá,
dirá una y otra vez,
en medio de la risa de sus compañeras:
Que los hombres son azules,
sin que nadie la comprenda.
Y dirá,
dirá una y otra vez:
Mañana vuelvo a casa hijos míos,
mañana vuelvo a casa,
mañana vuelvo a casa si Dios quiere,
mañana vuelvo a casa y es mentira.
Porque a Natalia la llevan camino de las rejas
una tarde de agosto,
ya que en medio de la locura del mundo
cuesta demasiado respetar la pena ajena.
La llevaron sin que conste en su ficha medica, porque su risa,
porque su llanto,
porque quedarse sola noche a noche
Y dirá,
dirá una y otra vez:
Mañana vuelvo a casa hijos míos,
mañana vuelvo a casa,
mañana vuelvo a casa si Dios quiere,
mañana vuelvo a casa Y es mentira.

una tarde de agosto
mientras el viento silba sobre campos de manzanillas
y Dioses azules navegan libres por el mundo.
A Natalia la llevan camino de las rejas
esa tarde de otoño
sin que cuente en su ficha medica
porque su hambre,
porque su soledad,
porque su miedo,
porque su frío,
porque quedarse sola noche a noche de nuevo.
Nadie nombro a sus hijos,
y ella sabe que a partir de ese momento
deberá vivir de los días domingos, días de visitas.
Y dirá,
dirá una y otra vez,
en medio de la risa de sus compañeras:
Que los hombres son azules,
sin que nadie la comprenda.
Y dirá,
dirá una y otra vez:
Mañana vuelvo a casa hijos míos,
mañana vuelvo a casa,
mañana vuelvo a casa si Dios quiere,
mañana vuelvo a casa y es mentira.
Porque a Natalia la llevan camino de las rejas
una tarde de agosto,
ya que en medio de la locura del mundo
cuesta demasiado respetar la pena ajena.
La llevaron sin que conste en su ficha medica, porque su risa,
porque su llanto,
porque quedarse sola noche a noche
Y dirá,
dirá una y otra vez:
Mañana vuelvo a casa hijos míos,
mañana vuelvo a casa,
mañana vuelvo a casa si Dios quiere,
mañana vuelvo a casa Y es mentira.
