E
Elhi Delsue
Invitado
Bueno, Hermanito, la verdad es que muy poco tengo que objetar a tu brillante lógica. Extraño sí en el poema un poco más de precisión en el uso de los tropos. Imagínate… si cada figura necesitara para su comprensión de un traductor como tú…; pero viéndolo así como tú lo ves y siendo muy, pero muy flexible en la interpretación de las figuras, podrían algunos versos del poema tener más significado del que inicialmente tuvieron para mí.Por supuesto, sabes que estamos de acuerdo en que el sometimiento de los contenidos a las menudencias de la exigencia formal, sobre todo si se violan el sentido común y la gramática, puede arruinar cualquier poema. Realmente creo que esta sextina está muy lejos de ese pecado de principiantes.
Volviendo al eje del problema, creo que has escrito un enunciado que resulta clave en nuestro desacuerdo, si es que lo hay (como siempre pasa en nuestras discusiones, parece que el amor que compartimos por la poesía nos llevara ineludiblemente al puerto del abrazo, jajaja): «un poema es la suma de sus partes». Estoy convencido de que no es así, de que el todo puede dar razón de las partes, de que la totalidad puede brindar la clave de interpretación necesaria para las partes. En este caso a mi criterio esa totalidad se expresa sobre todo en el estilo, en ese desprendimiento de los significados literales que impregna estos versos, y que resulta quizás chocante si se leen con ánimo de encontrar el «qué quiere decir» sin aflojar esa exigencia semántica permitiéndole a la palabra que nos anegue. Si la palabra aporta su significado al contexto, la recíproca es perfectamente válida. Si el nácar es ese material que asociamos a los caracoles, su uso en este poema lo hace color, lo hace textura, lo hace incluso temperatura: y esto es una constante en poesía, como las imágenes y metáforas cargan a las palabras de significados novedosos, o encuentran en ellas sus significados remotos. Escribo esto y pienso que tú, Elhi, sabes de esto mucho, pero valga la perogrullada para dar coherencia a mi discurso. Llamar «telar» al atril en que el pintor sostiene su tela, y afirmar consistentemente que este «borda» con su pincel, es un sencillo ejemplo de esto que digo. Es un sentido posible, de los múltiples sentidos que los versos adquieren cuando relajamos su semántica dando libertad a las imágenes...
Bueno, Hermanito, te cedo la mano en la polémica, y a Ligia la convoco a que aporte su pimienta, jajaja.
un abrazo infinito, de esos tuyos, para ti y para la autora del tema.
Jorge
Aclaro que cuando hablo de partes hablo de suma, que no creo en el poema perfecto y que, como tú, puedo apreciar tanto los colores que conforman el lienzo como el paisaje final hecho obra artística. Las pequeñas diferencias en nuestras evaluaciones son eso: pequeñas diferencias que para nada tienen condición de ley, que están íntimamente ligadas a nuestro nivel de exigencia y que, por supuesto, son absolutamente debatibles.
Te dejo un abrazo y mi gratitud por todo lo que aportas en tus razonamientos. Contigo se aprende o se aprende, jajaja Ha sido un placer dialogar contigo, Hermanito. No te pierdas tanto del foro (cachicamo diciéndole a morrocoy conchudo, jajaja) y sigamos compartiendo amistad y poesía.